
El caminante
El Rincón del Tachero Loco.
Cuando sucedió el accidente del tacho mío (sobre cuyo evento ya publiqué la canción que hice), hasta que pude reunir el dinero para comprar un coche nuevo, anduve muchos meses de a pie, y caminé muchísimo.
Pero lejos de tomarlo como una carga, disfruté mucho el caminar, y a cuanto lugar me trasladaba, trataba de no hacerlo en transporte público, sino de a pie.
Caminar es muy bueno para la salud física, y no voy a venir yo ahora a descubrir la pólvora con esta frase por todo el mundo conocida. Pero yo me animo a agregar que también es muy bueno para la salud mental.
Y como no podía ser de otra manera, no podía este momento trascendental en mi vida pasar desapercibido para que mi alma de poeta tratara de inmortalizarlo con algunas letras. Y así surgió la poesía que hoy comparto con ustedes.
Y cierro esta pequeña introducción con una hermosa frase de la hermosa canción de Joan Manuel Serrat que dice: “Caminante, no hay camino: se hace camino al andar.”
EL CAMINANTE
I
Ya calcé mis zapatillas,
y todo está en su lugar.
Bien alta mi adrenalina,
me dispongo a caminar.
Y desde antes de partir
mi motor a punto está,
pues escucho sus latidos,
y esa es la mejor señal.
II
No tiene gran cilindrada,
pero no preciso más,
pues mi corazón inquieto
es mi motor ideal:
Él no necesita nafta,
tampoco gasoil ni gas,
su combustible es mi sangre,
su aditivo es mi ansiedad.
III
Un pie adelante del otro,
monotonía sin par.
Voy recorriendo caminos,
voy construyendo mi andar.
Mi suela tiene agujeros
y es de tanto caminar,
pero igual no me preocupo,
tirará algún tiempo más.
IV
Perros huraños me ahuyentan
cuando los oigo ladrar,
pero otros perros me siguen
y en esos puedo confiar.
Mi mochila va cargada
con esperanza y con fe,
de hallar sentido a mi vida,
de amigos nuevos hacer.
V
Voy más lento que si fuera
en auto, en moto o en tren,
pero igual yo caminando
sé que también llegaré.
Y además al ir más lento
tengo tiempo de pensar,
y disfrutar del paisaje
que contemplo al caminar.
VI
Y como soy caminante
pateando caminos voy,
algunos ya estaban hechos
y otros voy haciendo yo.
Siempre con destino incierto
como mi andar me enseñó,
llegué hasta aquí caminando,
y caminando me voy.
Fin
Héctor Cassiet – 19/09/2007












no me había dado el tiempo de leer esta poesía, pero ahora que la leo me ha gustado mucho. Gracias Héctor.
No hay de qué amigo Paris!
Es muy buena Héctor, muy buena.
Muchas gracias Monimoni!